La recién llegada acaba de conocer su señora. La pobre chica, así como se le ha ordenado, empieza lamer las botas de su señora, luego quita su corpiño y consigue sus manos atadas de una jaula. La señora apreté con sus tacones los senos de la chica no antes de pinchar sus pezones con crueldad. Una tercera mujer entra y se une a la señora. La rubia acaba apiñada en la jaula y las otras dos salen del cuarto.
La señora Jennings es una buena ama de casa pero esta mañana olvidó preparar el desayuno de su marido. En un santiamén, la señora se encuentra con las nalgas pegadas hasta llorar de dolor. Pero su castigo no acabó: es necesario pegar su coño con una cuchara de leña, un cepillo de pelo y un viejo cinturón de cuero para que por fin ella reconozca que se ha equivocado y regrese a la cocina a preparar el desayuno como una buena esposa.